"Rechazo las acusaciones": el viudo de Romina Yan le respondió a su hijo y apuntó contra el entorno familiar

Luego de que Valentín Yankelevich hiciera público su testimonio sobre presuntas situaciones de violencia vividas en el ámbito familiar tras el fallecimiento de su madre, Romina Yan, Darío Giordano tomó la decisión de romper el silencio y difundir un extenso comunicado. En el escrito, el productor se defiende y contesta a cada una de las imputaciones.

En el comienzo del texto, Giordano rememora el origen de su relación con Romina Yan y la devastación que provocó su imprevista partida cuando él tenía 36 años. "La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía. De un día para otro perdí a mi compañera, a la mujer que amaba", señala. Sin embargo, enfatiza que, en medio del dolor, debió asumir en soledad la crianza de sus tres hijos pequeños. Según su visión, fue en ese momento de extrema vulnerabilidad cuando comenzaron a registrarse presiones externas y señalamientos sobre la manera en que debía conducir su hogar, teniéndose que "defender" para mantener su rol de padre.

Al abordar directamente las versiones sobre episodios de agresión, el viudo de la actriz fue enfático: "Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia". Para respaldar sus palabras, aclaró que la situación ya fue investigada en los tribunales: "Se trata de una causa en la cual fui sobreseído en el año 2018. Como siempre sostuve, esos hechos que se denuncian nunca ocurrieron y por lo tanto nunca fueron comprobados".

A pesar de desmentir los señalamientos, Giordano evitó entablar un choque mediático directo con Valentín y optó por un mensaje de empatía hacia el sufrimiento de sus herederos. "No voy a discutir públicamente con mi hijo Valentín. No voy a responderle a través de los medios de comunicación", aseveró. Reconoció además sus propias fallas en el contexto posterior a la pérdida de Romina: "Aunque es posible que, en ese momento de duelo y dolor, yo no haya estado a la altura de lo que él y Franco necesitaban. Les pido perdón por eso y puedo entender su angustia".

Sin embargo, el comunicado contiene duros pasajes dirigidos a la exposición pública del caso y al peso que habrían tenido figuras de poder en la construcción de la narrativa del conflicto. "La exposición pública, los contactos y el poder no convierten una versión en verdad, ni le otorgan a nadie más derecho que a un padre a ser escuchado", remarcó Giordano, sugiriendo que existieron asimetrías de fuerzas al momento de exponer la disputa en los medios de comunicación. En ese marco, afirmó haber cedido reclamos "de índole personal e incluso material" a lo largo del tiempo con el propósito de no avivar confrontaciones que dañaran aún más a sus hijos.

Para finalizar, el productor justificó la emisión del comunicado en la necesidad de resguardar su honor sin intención de entablar un juzgamiento social ni mediático. "No escribo estas palabras para pedir compasión ni para convencer a nadie de que fui un padre perfecto. Las escribo porque tengo derecho a defender mi nombre, mi historia y mi lugar como padre", concluyó, dejando la puerta abierta a un eventual reencuentro en privado y fuera del alcance de las cámaras.