El presidente Donald Trump reunió en la Casa Blanca a una parte central del poder corporativo estadounidense y global durante la cena de Estado ofrecida al presidente chino, Xi Jinping. En la lista de invitados aparecieron Elon Musk, de SpaceX y Tesla; Jensen Huang, de Nvidia; Sam Altman y Greg Brockman, de OpenAI; Jeff Bezos, de Amazon; Tim Cook, de Apple; Mark Zuckerberg, de Meta; Sundar Pichai y Sergey Brin, de Google; Satya Nadella, de Microsoft; y Bernard Arnault, de LVMH, entre otros ejecutivos y empresarios.
La presencia empresaria dejó una señal concreta del tipo de agenda que atraviesa hoy el vínculo entre Washington y Beijing: inteligencia artificial, chips, comercio tecnológico, energía, finanzas, defensa, consumo masivo y cadenas globales de suministro. La cena se realizó en la Casa Blanca, en el marco de la visita de Estado de Xi Jinping y su esposa Peng Liyuan a Estados Unidos.
Entre los nombres de mayor peso estuvieron Huang, cuya compañía Nvidia es clave en el negocio global de semiconductores para inteligencia artificial; Lisa Su, de AMD; Cook, de Apple; Zuckerberg, de Meta; Altman, de OpenAI; Nadella, de Microsoft; Pichai y Brin, de Google; Bezos, de Amazon; y Musk, de SpaceX y Tesla. También participaron figuras de Wall Street como Larry Fink, de BlackRock; Jamie Dimon, de JPMorgan Chase; David Solomon y John F.W. Rogers, de Goldman Sachs; y Jane Fraser, de Citigroup.
La lista tuvo un claro predominio de ejecutivos tecnológicos. Nvidia, AMD, Apple, Meta, OpenAI, Google, Microsoft, Amazon, Dell, Qualcomm, Micron y Zoom estuvieron representadas por sus principales figuras. En momentos en que la competencia entre Estados Unidos y China pasa por semiconductores, inteligencia artificial, servicios digitales y control de cadenas críticas, la presencia de esos nombres no fue un dato menor.
Huang, Su, Altman, Brockman, Nadella, Pichai, Brin, Cook, Zuckerberg, Bezos y Musk concentran empresas que operan en sectores donde China es mercado, proveedor, competidor o regulador. La cena mostró que la relación bilateral no se limita a la diplomacia tradicional: también se juega en los directorios de las grandes tecnológicas.
La convocatoria también incluyó al núcleo financiero de Wall Street. Fink, Dimon, Solomon, Fraser, Stephen Schwarzman, de Blackstone, y John F.W. Rogers, de Goldman Sachs, formaron parte del grupo de invitados empresarios. A ellos se sumaron Lynn Martin, de la Bolsa de Nueva York, Ryan McInerney, de Visa, y Michael Miebach, de Mastercard.
En defensa y energía estuvieron Jim Taiclet, de Lockheed Martin; Larry Culp, de GE Aerospace; Darren Woods, de ExxonMobil; y Kelly Ortberg, de Boeing. También participaron Mary Barra, de General Motors; Albert Bourla, de Pfizer; y Bernard Arnault, de LVMH, acompañado por Alexandre Arnault.
La nómina también incluyó acompañantes de varios de esos ejecutivos y empresarios, entre ellos Lori Huang, Daniel Lin, Anna Brockman, Gerelyn Gilbert-Soto, Sangeeta Mehrotra, Lauren Sánchez Bezos, Susan Dell, Anthony Barra, Kathryn Woods, Sandra Lynn Ellison y Katie Simpson, según la lista difundida por la oficina de prensa de la Casa Blanca y publicada por Reuters.
La foto empresaria tuvo un peso propio dentro de la visita. La presencia de las principales firmas de inteligencia artificial, semiconductores, nube, comercio electrónico, redes sociales, finanzas y energía mostró qué sectores concentran hoy buena parte de la relación económica entre las dos mayores economías del mundo.
En paralelo a los empresarios, la cena incluyó a funcionarios estadounidenses como el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario del Tesoro Scott Bessent, el secretario de Comercio Howard Lutnick y el representante comercial Jamieson Greer. Del lado chino participaron Cai Qi, Wang Yi, He Lifeng, Zheng Shanjie, Wang Wentao y otros funcionarios del gobierno de Xi Jinping.