El superávit comercial marcó un nuevo récord en abril, al totalizar los u$s2.711 millones, impulsado por la fuerte suba de las exportaciones y una nueva caída de las importaciones, según informó este miércoles el INDEC.
Con este resultado, la balanza comercial acumuló 29 meses consecutivos de saldo positivo y sumó u$s8.275 millones en el primer cuatrimestre, casi seis veces más que en igual período de 2025 (u$s1.275 millones).
En abril, el intercambio comercial totalizó u$s15.118 millones, lo que implicó una suba interanual del 15,1%. Las exportaciones treparon 33,6% frente al mismo mes del año pasado y alcanzaron los u$s8.914 millones, mientras que las importaciones retrocedieron 4%, hasta los u$s6.204 millones.
El salto de las ventas externas estuvo explicado tanto por una mejora en cantidades (+21%) como en precios (+11%). Según Abeceb, las exportaciones crecieron impulsadas por el petróleo, el oro, el litio, el maíz y el sector automotor.
El principal motor volvió a ser el rubro de combustibles y energía, cuyas exportaciones se dispararon 85,9% interanual y alcanzaron los u$s1.554 millones (crecieron 53% en cantidades y 21% por precios). El petróleo crudo, por sí solo, explicó buena parte de esa mejora. También se destacó el desempeño de las manufacturas de origen industrial (MOI), que crecieron 43,3% hasta los u$s2.528 millones, impulsadas por el oro, el litio y los vehículos.
Por su parte, las manufacturas de origen agropecuario (MOA) avanzaron 14,1%, favorecidas por mayores exportaciones vinculadas al complejo sojero, mientras que los productos primarios crecieron 25%, traccionados principalmente por el maíz y el trigo.
Desde LCG señalaron que las exportaciones “rozaron los u$s9.000 millones mensuales en abril, alcanzando un máximo histórico”, en un escenario beneficiado por la cosecha récord y el alza internacional del petróleo y el oro.
La balanza comercial energética volvió a mostrar números récord y se consolidó como uno de los principales pilares del frente externo argentino. En los últimos 12 meses, el sector acumuló un superávit cercano a los u$s9.000 millones, mientras que solo en abril el saldo positivo alcanzó los u$s1.400 millones.
Según Abeceb, el rubro de Combustibles y Energía registró en abril un superávit de u$s1.248 millones, explicado por exportaciones que crecieron 85,9% interanual y por importaciones energéticas que se desplomaron 50%. El informe destacó que el petróleo crudo fue uno de los productos con mayor incidencia en el salto exportador, con ventas externas que crecieron más de 100% interanual, en un contexto de mayor producción local y mejores precios internacionales.
En la misma línea, LCG sostuvo que el mayor autoabastecimiento energético permitió reducir significativamente las importaciones de combustibles y mejorar el saldo comercial del sector.
Las consultoras coinciden en que el desempeño de Vaca Muerta y el complejo energético seguirá siendo uno de los principales factores detrás del fuerte superávit comercial esperado para 2026.
Las importaciones mostraron nuevamente un desempeño débil: rondaron los u$s6.200 millones, cayendo 4% interanual, explicadas por menores cantidades (-7,7%).
El INDEC reportó caídas en bienes de capital (-5,9%), piezas y accesorios para bienes de capital (-17,4%) y combustibles y lubricantes (-45,4%). Según Abeceb, los volúmenes importados volvieron a contraerse de manera significativa, especialmente en bienes vinculados a la producción.
En tanto, LCG remarcó que la baja de las compras externas “estuvo asociada al estancamiento de la actividad”, particularmente en maquinaria y partes para inversión productiva.
En esa línea, el economista de Fundación Libertad y Progreso, Julián Neufeld, aseguró que el dato comercial vuelve a mostrar “la Argentina a dos velocidades”. “El frente externo vuela propulsado por los sectores extractivos -petróleo y minería- y también por el bloque automotriz, mientras que el estancamiento industrial se manifiesta en una menor demanda de importaciones de insumos y bienes de capital”, explicó.
Para el analista, “el aparato transable vuela hacia el mercado mundial mientras el consumo y la industria local siguen sin terminar de repuntar”. Aun así, algunos rubros mostraron cierta recuperación, como los vehículos importados y los bienes de consumo, en un contexto de apertura comercial y mayor ingreso de unidades provenientes de China.
Las consultoras privadas coinciden en que el saldo comercial seguirá siendo elevado durante el resto del año. Abeceb proyectó exportaciones cercanas a los u$s100.000 millones en 2026 y un superávit comercial próximo a los u$s20.000 millones, impulsado por el agro, Vaca Muerta y la minería.
“Son varios los factores que podrían derivar en un superávit comercial mayor al esperado”, indicó la consultora, que destacó el aporte de la cosecha récord, el impulso minero y los mayores precios internacionales de la energía.
LCG, por su parte, estimó que las exportaciones podrían superar los u$s97.000 millones, mientras que las importaciones seguirían condicionadas por una actividad económica que “todavía no despega con fuerza”.