El plazo fijo tradicional sigue siendo una de las opciones más elegidas por los ahorristas argentinos, sobre todo en contextos de incertidumbre cambiaria y movimientos en las tasas de interés. Aún con alternativas como billeteras virtuales o fondos comunes, el instrumento bancario mantiene su lugar como refugio conservador.
En las últimas semanas, las entidades ajustaron sus tasas en función de la política monetaria y la liquidez del sistema. Esto genera diferencias entre bancos, incluso en depósitos similares.
La inflación esperada, las señales del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la competencia entre bancos empujan los rendimientos en distintas direcciones. En ese marco, el plazo fijo aparece como una herramienta conocida, aunque con matices que no siempre son evidentes a simple vista.
Según los datos publicados por el Banco Central, las tasas nominales anuales (TNA) para depósitos a 30 días presentan variaciones entre las principales entidades.
Entre los bancos con mayor volumen de depósitos, las tasas suelen alinearse cerca del promedio del sistema. Sin embargo, las entidades digitales o más chicas tienden a ofrecer rendimientos levemente más altos como estrategia para atraer nuevos usuarios.
Estos son los porcentajes que ofrecen las principales entidades bancarias del país este martes 5 de mayo: